La inversión inmobiliaria global se mantiene a buen ritmo en el inicio del presente ejercicio, alcanzando los 197.000 millones de euros en el primer trimestre de 2026, según el último informe ‘Global Capital Markets’ de Savills. En términos interanuales, la evolución del mercado mantiene señales de mejora, pese a un contexto condicionado por la incertidumbre geopolítica y financiera.
El volumen de transacciones pendientes, de hecho, anticipa un aumento del 18% interanual en el segundo trimestre, siempre que tenga lugar una cierta desescalada de las tensiones en Oriente Medio, tal y como prevé el mercado.
La consultora destaca que este comportamiento reproduce el patrón observado tras el shock arancelario del pasado ejercicio, cuando la debilidad de la actividad en la primera mitad de 2025 dio paso a una recuperación en la segunda mitad del año.
Como señala desde DEXTER su vicepresidente, Alfonso Merlos, “los fundamentales del inmobiliario permanecerán sólidos, y está resultando crucial el fuerte apoyo de liquidez que se ofrece no sólo desde las entidades bancarias tradicionales sino desde los operadores de deuda con capital privado. Es imposible entender este momento sin comprender el peso creciente de la financiación alternativa con garantías reales”.
Por regiones, la evolución en el primer trimestre de esa inversión inmobiliaria fue desigual. En Estados Unidos, en comercial alcanzó los 120.000 millones de dólares, un 19% más interanual y el mejor inicio de año desde 2022, con una mejora especialmente relevante en el sector de oficinas. Por su parte, Asia-Pacífico registró un volumen cercano a los 50.000 millones de dólares (unos 43.000 millones de euros), con un incremento del 19% interanual.
Asimismo, los sectores vinculados a la tecnología, particularmente los centros de datos consolidan su posición como uno de los principales motores de crecimiento a escala transnacional.




