Cuando hay un lugar que entra en tendencia para los inversores inmobiliarios, la primera pregunta lógica es el ‘por qué’. En el caso de Portugal, de la pandemia del covid-19 a esta parte se detecta una demanda internacional sostenida que va ligada a la estabilidad política y la seguridad jurídica del entorno UE. A esto se suma una calidad de vida diferencial, un coste aún competitivo frente a otros mercados europeos y un turismo que sigue batiendo récords.
Aunque el fin de algunos incentivos fiscales como el régimen de residentes no habituales ha moderado el entusiasmo inicial, el mercado ha madurado. Hoy hablamos de una inversión más profesionalizada, menos especulativa y con foco en rentabilidad real. Es en este contexto en el que DEXTER ha abierto una nueva línea de financiación a empresas en el país vecino: tanto a empresarios españoles que apuestan por Portugal como a portugueses que desarrollan, principalmente, proyectos inmobiliarios.
El ‘dónde’ está muy identificado. Lisboa sigue siendo el epicentro, al seguir experimentando, barrio a barrio, un gran proceso de transformación urbana con fuerte potencial de revalorización. La capital ofrece liquidez, demanda constante y un mercado de alquiler sólido, especialmente en el segmento medio-alto.
Oporto, por su parte, se posiciona como una alternativa con mayor recorrido. Más asequible que Lisboa, mantiene una fuerte atracción turística y universitaria, captando el interés de inversores que buscan rentabilidades superiores con menor ticket de entrada.
El Algarve continúa siendo una apuesta segura, especialmente en el segmento premium. Localidades como Lagos, Albufeira o Vilamoura combinan demanda internacional, turismo de alto poder adquisitivo y escasez de producto nuevo, lo que sostiene precios y rentas.
La presidenta de DEXTER, Yeidy Ramírez asegura que “nuestra expansión al mercado de Portugal era cuestión de tiempo, tanto en créditos para el desarrollo residencial, hotelero, etc… como para préstamos puente con garantía hipotecaria. En su conjunto, el país atrae un mix de inversión internacional de lujo combinada con un interesante crecimiento económico local, calidad de vida… y precios aún accesibles. Entramos con convicción y con fuerza”, concluye Ramírez.




