De un tiempo a esta parte ha venido cobrando fuerza el interés de los ‘family office’ españoles por el sector inmobiliario, dado el momento “interesante y exigente” del ciclo, según se apunta literalmente desde el sector.
El hecho es que hay una demanda residencial sólida, una oferta estructuralmente limitada y, en este contexto, los inversores han impulsado la profesionalización de sus estructuras, con equipos y plataformas capaces de gestionar el activo de principio a fin, disciplina en la política de inversión, control del apalancamiento y un foco claro en la ejecución, desde el reposicionamiento y las licencias hasta la gestión urbanística, la comercialización y la salida.
DEXTER, como gestor e intermediario financiero es plenamente consciente de una tendencia que se refleja en el propio comportamiento de los fondos institucionales a los que representa: “Hay un mercado con mucho apetito y no podemos perder de vista que en el último año el volumen de inversión inmobiliaria casi alcanza los 20.000 millones de euros. Los números hablan por sí solos. Estamos viendo claramente oportunidades de creación de valor y vemos cada día el confort que da una buena garantía hipotecaria como respaldo a una sólida operación financiera”, señala Yeidy Ramírez, presidenta y fundadora de la compañía.
En este contexto, los propios ‘family office’ están mirando con enorme atención lo desarrollado y por desarrollar en los nuevos modelos residenciales, como coliving o cohousing, con interesantes diseños de espacios, ubicaciones prime y rotación de inquilinos, así como servicios ofrecidos muy completos dentro del negocio. También DEXTER está abordando, financieramente, la entrada en esta galería de activos.




